miércoles, 10 de diciembre de 2008


4 - Vida en el Universo

La evidencia de vida pasada o presente en algún lugar del universo sería sin duda un punto de inflexión en la historia humana. Hay muchas cuestiones en la mano cuando se considera la probabilidad de que la vida exista fuera de la Tierra.
Autores: Chris Impey y Erika Offerdahl
Traducido para Astroseti.org por: David Martínez y Lourdes Cahuich
Se han identificado unos 100 planetas, la mayoría del tamaño de Júpiter o mayores, han sido identificados fuera nuestro Sistema Solar. Hasta ahora, no hay evidencia que indique que alguno de estos planetas es habitable. Sin embargo los astrónomos tienen razones para pensar que es cuestión de tiempo para que se identifiquen planetas habitables.
Más aún, experimentos realizados en laboratorio así como la evidencia en los inicios de la historia de la vida en la Tierra tienen implicaciones significativas para la formación de vida en otros planetas. Se ha sugerido que la vida probablemente se iniciaría en otro planeta si se presentaran de manera simultánea la energía, agua líquida y los químicos correctos.
Los cuatro elementos principales que son necesarios para la vida como la conocemos (hidrógeno, oxígeno, carbono y nitrógeno) se sabe que existen en cualquier parte del Universo. Sin embargo, a pesar de que se han hecho varios intentos, los científicos hasta el momento no han podido reproducir la progresión desde las moléculas orgánicas hasta los organismos vivos más simples en el laboratorio.
A pesar de nuestra falta de habilidad para re crear el origen de la vida en la Tierra, sabemos que dicha vida se originó muy pronto, dentro del primer 10% de la historia completa de nuestro planeta. ¿Entonces es posible que la vida exista en cualquier otro lugar? El principio de la vida en la Tierra con los organismos unicelulares y su posterior evolución en formas de vida más complejas no fue tranquilo ni predecible.
Tampoco esta claro si el inicio de la vida en la Tierra fue un incidente único y aislado. A través de la historia geológica de la Tierra, la vida pudo haber sido eliminada o detenida severamente por eventos externos tales como meteoros o impactos de cometas. En consecuencia, la vida pudo haber surgido en una multitud de ocasiones en un número de formas. En cualquier caso, la evidencia biológica muestra que la vida es altamente adaptable y que las especies pueden evolucionar para prosperar en diferentes medios, desde temperaturas extremas y enormes presiones en las profundidades del océano hasta los ambientes altamente ácidos en el azufre de las aguas termales.
Una vez que la vida se estableció de manera permanente en el planeta, comenzó su evolución hacia una mayor complejidad, aún cuando dicha complejidad no sea necesaria para que un organismo tolere o se adapte al ambiente. Aunque la mayoría de los científicos están de acuerdo en que el origen de organismos unicelulares en planetas y satélites es probablemente algo que ocurra comúnmente, existe un debate entre los astrobiólogos sobre la probabilidad de vida más compleja (y quizá inteligente) más allá de la Tierra.
Peter Ward y Donald Brownlee escribieron lo que se conoce como "La hipótesis de la Tierra poco común", una tesis que argumenta en contra de la ubicuidad de vida compleja en el Universo. Si examinamos la existencia de vida compleja observando nuestro propio planeta, se vuelve evidente que la vida eventualmente evolucionará inteligencia en algunas pocas especies y la habilidad para manipular el ambiente global en uno. Sin embargo, la inteligencia puede no ser una consecuencia inevitable de la evolución.
En la Tierra tomó casi cuatro mil millones de años para evolucionar y es solo evidente en apenas un puñado de los millones de especies en el planeta. ¿Qué tal si el desarrollo de la inteligencia no es un resultado final probable para la vida en general? A pesar de la enorme incertidumbre sobre la existencia de vida inteligente en la galaxia, los astrónomos han hecho esfuerzos tentativos para comunicarse a través del espacio interestelar. Actualmente, no hay evidencia de que formas de vida extraterrestre hayan visitado nuestro planeta o tratado de establecer contacto, de cualquier otra forma, con nosotros.
La Humanidad solo puede conjeturar las razones del por qué. Quizá el desarrollo de la vida en el Universo no es algo común y nosotros en verdad nos encontramos solos. Quizá la civilización inteligente más cercana está demasiado alejada. Quizá es algo natural en la progresión de una civilización destruirse a si misma antes de navegar exitosamente por el Universo. Quizá seamos nosotros la única civilización que encuentra algún mérito en la comunicación a través del espacio.
Quizá ellos existen pero no hemos podido reconocerlos. Después de todo, no hay una razón científica para pensar que los extraterrestres serán parecidos a nosotros física o culturalmente. Arthur C. Clark ha hecho énfasis en que cualquier civilización mucho más avanzada que la nuestra, podría parecernos como si hicieran magia. El físico Enrico Fermi propuso lo que se conoce actualmente como la "Paradoja de Fermi". Quizá estamos demasiado limitados por nuestro propio concepto de civilización.
De acuerdo con Fermi, tenemos razones para pensar que la Tierra no es, de manera alguna, única o especial, por lo que otros planetas similares al nuestro deberían existir, lo mismo que otras civilizaciones. Sin embargo, si este enunciado es verdadero, entonces nuestra galaxia ya debería estar colonizada. Aun así no hay evidencia de civilizaciones galácticas o universales. Muchos científicos y filósofos han propuesto sus propias soluciones a esta situación paradójica. A pesar de cientos de años de especulación, nadie ha llegado a alguna respuesta concreta sobre la vida más allá de la Tierra.

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