jueves, 8 de marzo de 2012

En el Día Internacional de la Mujer, un homenaje a la Astrónomas del mundo y de Chile....

……y en Chile:



Sonia Duffau, astrónoma
"Hago una arqueología de nuestra galaxia"
Se demoró en descubrir la Astronomía. Pero ahora es una materia que le fascina. Empezó sus estudios superiores dedicándose a la física en la Escuela de Ingeniería de la Universidad de Chile. Llegó hasta empezar un doctorado en esa materia. Pero algo no la convencía. "Me iba bien, pero no enganchaba con mi proyecto", recuerda. Decidió cambiarse de área. La opción de Astronomía la tomó después de visitar el observatorio de su universidad en el cerro Calan. Allí le ofrecieron participar en el programa conjunto que existe entre ese centro y la Universidad de Yale. "Era una idea súper atractiva, porque me permitía pasar los dos primeros años del doctorado en ese lugar tan prestigioso y de gran tradición. Además, pensé que mi formación sólida en física me ayudaría y así fue".


Sonia - 39 años, casada- fue la primera mujer en participar en ese programa y podría ser una de las primeras en doctorarse en Astronomía en Chile y no fuera del país. Sin embargo, siente que dentro de las ciencias su carrera es una de las más flexibles para las mujeres. "Aquí tienes la posibilidad de identificarte con astrónomas que están más arriba que tú y dices: mi vida profesional puede ser parecida. En física, en cambio, veía sólo a hombres y me preguntaba cómo iba a ser mi vida con ese trabajo y la carga femenina de los hijos. No sabía si era posible", dice.
Partió a Estados Unidos a mediados de 2002. El primer año se dedicó a estudiar la física solar. Y en el segundo, descubrió las poblaciones estelares. Más específicamente, estudió las llamadas estrellas variables RR Lyrae y cómo medir los elemento químicos en ellas. "Son estrellas muy interesantes porque han estado presentes durante mucho tiempo. Además, el hecho de quevaríen, es decir, que pulsen y cambien de luminosidad, las hace más fácil de observar. Te dan más información; por ejemplo, te permiten determinar distancias, lo que siempre es complicado en Astronomía", explica.
De vuelta a Chile, Sonia siguió con esa línea. Prepara ahora una tesis que se funda en el estudio de la formación de la Vía Láctea. "Es una arqueología de nuestra galaxia. Buscamos ver qué procesos fueron importantes en su fundación. Y una de las cosas que se cree que pasó es que durante su formación se dedicó a tragarse otras galaxias más chicas. Estudio las reliquias de los posibles eventos de canibalismo de otras galaxias", dice. Entender realmente lo que pasó con la Vía Láctea, asegura esta joven científica, permitirá entender lo que pasa con muchas otras galaxias en el universo. "Me gustaría ampliar esta área de investigación de las poblaciones estelares acá en Chile, porque no está tan desarrollada. Está muy de moda lo que tiene que ver con galaxias distantes y cosmología y nos hemos olvidado un poco de esta misma galaxia en que vivimos. A mí me sorprende y encuentro maravilloso que haya todavía cosas que no sabemos de nuestra propia casa", dice.


Liza Videla: La primera mamá doctorada en Astronomía
Esta mujer que pasó a la historia científica de Chile por haberse doctorado siendo madre, habló con Nación.cl para contar sus experiencias en un área que los hombres creían dominada. Ella es un claro ejemplo de que la maternidad se puede compatibilizar con la carrera profesional.
por María Fernanda Contreras/ Nación.cl


Liza Videla pasó a la historia de Chile por ser la tercera mujer en lograr su doctorado en Astronomía. Se ríe nerviosa cuando escucha que es parte de la historia científica del país, pero rápidamente se incorpora y corrige "yo creo que la dificultad que hay en la astronomía no es ser mujer, es ser madre".
Y claro que sí, más importante que ser la tercera mujer doctorada en Astronomía, es haberse doctorado siendo madre. Pero era de esperarse que una mujer como ella pudiera lograr tanto. Liza cuenta que de niña leía y estudiaba mucho, todo gracias a su padre, quien en sus ratos libres se dedicaba a estudiar, entonces "a mí no me quedaba mucho más por hacer".
Además le gustaban las novelas de aventura, sobre todo las de Julio Verne que -confiesa- las devoraba.
A los 11 años su familia regresó a vivir a Chile desde Venezuela, lo que no significó ningún problema para la estudiosa infante, pues asegura que lo único que no sabía era Historia de Chile, materia que fue dominando en forma paulatina.
Actualmente, esta madre de 2 hijos, Micaela de 3 años y Elías de 1 año y 4 meses, trabaja en una posición técnica de procesamiento de datos para el telescopio ALMA con base en Santiago, lo que es muy cómodo para ella, pues así no deja solos a sus retoños ni a su marido.


-¿Cuál fue su primer acercamiento con la Astronomía?
En tercero o cuarto medio conocí a alguien que me habló de la Astronomía y ahí yo dije: "Oh! Qué interesante". Y entré a la escuela (Escuela de Ingeniería de la Universidad de Chile) pensando en que quería estudiar Astronomía.


-¿Cómo fue el proceso de elección ya estando dentro de la escuela?
Siempre he sido un poco insegura de las decisiones y de las elecciones que tomo. Entonces cuando entré a la universidad recién estaban abriendo la carrera de Astronomía en la Católica, pero a mí me daba susto tomar a los 18 años una decisión tajante para el resto de mi vida. Por eso es que elegí al plan común de Ingeniería y darme un par de años para elegir la carrera concreta que quería estudiar.


-Durante esos 2 años ¿qué te hizo decidirte por la Astronomía?
Sinceramente mi elección final fue si paso el primer ramo de física "dura" sigo en Astronomía, si no me voy a Ingeniería Industrial o Matemática o Eléctrica. Pero pasar el primer ramo específico de física que se llama Mecánica Clásica y que lo hice con un tipo que además, era súper enredado, un Premio Nacional de Ciencias que era súper seco y todo, pero que le entendía bastante poco... Bueno lo pasé y seguí adelante. Y dije, si soy capaz de pasar este ramo, con este profe, podré pasar todos los siguientes ramos con los siguientes profes.


-Y estando ya en la carrera ¿cómo fue la primera experiencia?
Con el primer ramo de especialidad de Astronomía como que empecé a saber de verdad un poco más del tema, porque no sabía nada de los que se hacía específicamente en Chile. Y la verdad es que para mí ha sido súper poco romántico el tema de mirar las estrellas y todo.


Maternidad y doctorado
-¿Cómo afrontaste el reto comenzar el doctorado?
Siempre tuve claro que estudiar Astronomía como carrera de pregrado, significaba simplemente una preparación para entrar de verdad a Astronomía que se estudia en el post grado, en magister y doctorado. Sabía que estudiara lo que estudiara tenía que hacer un doctorado y terminarlo para poder de verdad llamarme astrónoma.


-Mientras estabas en el doctorado llega la maternidad...
O sea igual conversé varias veces con compañeras, con académicas, con astrónomas el tema de en qué minuto ser madre. Porque eso es algo que nos afecta a las mujeres, pero a los hombres les pasa por el lado en el sentido de que pueden ser padres a cualquier edad. En algún momento escuché a una astrónoma que me dijo que en realidad el mejor momento para tener hijos era durante el doctorado, porque dentro de la carrera de un astrónomo el espacio de tiempo dentro de la juventud más estable es ahí. Una vez que terminas el doctorado tienes que dedicarte unos 5 o 6 años y tienes que estar trabajando demasiado a full en las posiciones de post doc y tienes que producir lo más que puedas.


-¿Cómo fue ese proceso?
Me faltaba alrededor de un año para terminar mi tesis del doctorado. Tuve por ahí algunos reveses con mi tesis que la demoraron un poco más y por suerte el departamento entero y mi profesora guía de tesis estuvieron súper disponibles para que me tomara el tiempo que estimara necesario con mi hija y criar su primera infancia. Entonces terminé la tesis desde mi casa y bueno... con el tiempo supe que eran bastante pocos los que me tenían fe. Todos pensaron que porque tuve hijos, me iba a quedar en mi casa y no iba a terminar ninguna cuestión.


-¿En algún momento pensaste igual que ellos, que ibas a priorizar a tu familia por sobre tu carrera profesional?
Sí, eso lo pensé siempre. El tema no era si terminar o no terminar la tesis, eso nunca estuvo en duda. Soy una persona con una fuerza de voluntad, para algunas cosas, increíble. Pero yo sabía que no iba a dejar nada en mi vida a medias. El tema que tuve, cuando efectivamente quedé embarazada fue qué iba a ser de mi vida después que termine el doctorado ¿voy a querer quedarme con mis hijos? O ¿Voy a querer seguir trabajando?... eso como que no lo tenía muy claro.


-¿Qué es lo que más te gusta de tu profesión?
Lo sorprendente que puede llegar a ser. Las sorpresas que te da el aprendizaje el conocimiento y el llevar al límite la tecnología que existe ahora para poder ciertas cosas, no sé... para poder observar un objeto a un redshift de 7 ( redshift=7, o de valor 7) necesitas un telescopio gigante como es ALMA. Y ahora que llevo 3 semanas trabajando acá todavía no deja de sorprenderme, asombrarme y maravillarme la capacidad humana del conocimiento, de la tecnología que se requiere, o sea como llevar todo tan al límite.


-¿Esa sería la parte romántica de tu carrera entonces, la tecnología?
Claro... la parte así como sobrepasar todos los límites para poder lograr algo.


-¿Feliz con tu nuevo trabajo?
Sí, feliz... las condiciones son súper buenas y no puedo estar en un observatorio más de punta.


María Teresa Ruiz: Una mente brillante.
Con motivo del Día Internacional de la Mujer, destacó la labor que cumple esta astrónoma y Premio Nacional de Ciencias. Su importante trabajo es reconocido no sólo en Chile, sino que también internacionalmente.
Cuando María Teresa Ruiz mira el cielo piensa, entre otras cosas, en descubrir nuevos misterios en el universo. Esta mujer de sonrisa amplia, suaves modales y poseedora de una de las mentes más brillante del país, se ha convertido en un ejemplo para todas las chilenas. Entre algunos de sus logros se puede mencionar que fue la primera mujer Licenciada en Astronomía en la Universidad de Chile; fue pionera en ingresar a Princeton para obtener un doctorado en Astrofísica y también es la única mujer que ha recibido el Premio Nacional de Ciencias. Hoy, dedicada esencialmente a la investigación y a la formación de profesionales en este campo, revela alguno de los secretos que el infinito tiene guardado.


¿Qué o quién la incentivó a estudiar esta carrera?
Quien me incentivó fue un astrónomo que fue director del Departamento de Astronomía de la Universidad de Chile y que lamentablemente falleció. Él era una persona muy carismática que le fascinaba lo que hacía. Yo estaba estudiando ingeniería con la idea de ser ingeniera químico y justo me tocó hacer un curso que se llamaba Ciencias de la Tierra con él. En ese mismo año tuve que hacer la práctica. Ésta se realizaba en un laboratorio, en un subterráneo, donde hacía mucho calor. El ruido y el miedo a cortarme un dedo con una de estas máquinas me llevaron a pensar que debía haber una práctica más agradable. La oferta era trabajar en el cerro Calán, después nos mandaron al Tololo. Estuve una semana observando. Cuando distinguí la Vía Láctea, la cual se me caía encima de la cabeza y con un poco de conocimiento me pareció una cosa espectacular y me dije, sí puedo y tengo talento para esto, es lo que quiero hacer. Nunca me he arrepentido.


¿Cuál es su experiencia en este campo donde no hay muchas mujeres?
En Latinoamérica y Europa hay un 30% de mujeres astrónomas, lo que es bastante comparado con otras áreas de las ciencias exactas como la física y matemática. En países anglosajones la cifra es menor. Cuando estudié el doctorado en Estados Unidos éramos un 5% de mujeres. De hecho fui la primera en entrar a Princeton. En países como Alemania e Inglaterra hay muy pocas astrónomas, pero en Rusia cambia esta situación. Esta cifra es alta en comparación a otras ciencias, lo que se debe a que la astronomía permite una variedad en diferentes labores dentro de la misma.


¿Qué significó para usted recibir el Premio Nacional de Ciencias?
Fue toda una sorpresa, porque yo me enteré cuando casi ya iba a salir en los diarios. Me acuerdo que mis colegas pasaban juntos en reuniones muy raras y yo nunca me di por aludida, hasta que un día me contaron. Me sentí súper alagada por el gesto, porque en ciencia suele pasar que no hay mucho compañerismo. Cuando recibí el premio, sentí que estaba bien, porque a mi me importa mi país. Cuando te dan este tipo de galardones te confirma que al país le importa lo que tú haces y eso es bien potente. Lo que no esperaba era la alegría de muchas mujeres que no me conocían y que celebraron por este mérito. Con esto sientes que hay otro espacio que está ganado por las mujeres. Fue una barrera más que se desplomó.


¿En qué proyectos está participando?
Soy parte de un programa en donde nos estamos preparando para hacer uso del proyecto Alma, estas antenas que están instalando en Chajnantor. Mi trabajo será estar a cargo de la detección de planetas extra solares. Con este telescopio podremos ver trazos de la atmósfera de otros planetas y a lo mejor encontrar algún planeta que tenga oxígeno y que posea signos de que pudo albergar vida. Sigo trabajando con mis estrellitas muertas y sus hermanas.


¿Cuánto dura un proyecto de Astronomía?
Cuando se plantea un proyecto de astronomía es cuando se conoce sobre el tema. No es que solo emerja una idea, sino que hay un gran estudio de por medio. Hace años trabajo en un proyecto que trata sobre de qué esta hecha "la materia oscura". Esta es la materia que no vemos en el entorno relativamente cercano a nuestro sistema solar, ya que ha sido descubierta, más que nada, por el efecto gravitacional. Por ejemplo, el sol posee una masa, la cual ejerce una fuerza. Razón por la que los planetas giran en torno a él. Si el sol no brillara los planetas igualmente darían vuelta. Entonces debido a esto se cree que hay más masa de lo que existe en el universo.


Uno de sus descubrimientos que la consagran como Premio Nacional es el descubrimiento de Kelu 1, una "enana café". ¿Cómo fue su descubrimiento y qué es una "enana café"?
Estaba buscando las estrellas muertas, cuando de repente apunte con el telescopio un objeto y fortuitamente, encontré una enana café, la cual es una especie de planeta. Las estrellas tiene una masa mínima que es 70 veces la masa de Júpiter, menos de esa masa no pueden tener reacciones nucleares en su corazón, que es lo que la hacen brillar y, por lo tanto, no se considera una estrella. En ese entonces, había varios proyectos americanos y europeos de millones de dólares, buscando estos objetos en el espacio. Yo con una placa fotográfica y un buen telescopio, tomé un espectro (especie de fotografía) y habiendo visto muchas imágenes de estrellas, nunca había visto una cosa así, porque ésta en particular era muy roja. La única cosa que me indicó que ésta podía ser una enana café -porque nadie lo había logrado hasta el momento- fue ver que en su atmósfera tuviera litio. Las estrellas que tienen reacciones nucleares, generan altas temperaturas y consumen este elemento.


Vida más allá de las fronteras
Algunos de los temas que usted expone en diversos seminarios son sobre la existencia de vida en el universo, además de la humana. ¿Cuál es su opinión acerca de este tema?
No hay evidencia que haya vida en el universo. Sin embargo, toda lógica indica que sí. Hoy entendemos teóricamente como nacen las estrellas. Éstas al formarse de un colapso de una nube gas, empiezan a atraer lo que está alrededor y así se va componiendo un núcleo más denso de gas, que da una estrella como resultado. Sabemos que todas las estrellas deberían formar un disco alrededor, el cual deberían estar los planetas. En nuestra galaxia hay más de 100 mil millones de estrellas y, en el universo, hay más de cien mil millones de galaxia. Hay que pensar que el sol es una estrella muy común a las demás.
Se ha comprobado también que la vida surge a pesar de todo. En la tierra se han encontrado vida en condiciones extremadamente adversas, como en los géiseres, los cuales están a más de 100 grados de temperatura. Y si la tierra tiene vestigios de vida hace 3.000 años, y el universo tenía todos los elementos químicos para formarla, por qué no se pudo haber formado en otros lugares. A lo mejor, en muchas partes esa vida no debe haber prosperado, pero si en nuestra propia galaxia hay cien mil millones de estrellas, lo más probable es que estemos acompañados, pero eso, es solamente el pensamiento lógico.
Cuando a María Teresa Ruiz se le pregunta acerca de cuál es su mayor logro en la vida, responde con la simplicidad que le caracteriza, que ha sido su hijo. En cuanto al plano laboral, menciona que el descubrimiento de Kelu 1 significó la consecuencia de un trabajo constante y perseverante, y que de esos dos acontecimientos aún recibe inmensas retribuciones.


Entrevista a AMELIA RAMIREZ – Astrónoma


¿Nos podría contar cual es su especialidad y que investigación se hace en ese campo?
Mi especialidad es Astrofísica Extragaláctica, es decir que mis objetos de estudios no son los planetas ni las lunas ni las estrellas cercanas, sino que estudio otras galaxias (sistemas de más de 100000000000 de estrellas) y que están a más de 700000 años luz de nosotros. De hecho hay algunas de esas galaxias que cuando emitieron la luz que hoy en día vemos de ellas, todavía había dinosaurio en la Tierra. De estas galaxias yo estudio la interacción de galaxias masivas en los centros de cúmulos de galaxias (sistemas de más de 1000 galaxias orbitando unas entorno de otras).


¿Hay muchas diferencias entre la astronomía en Chile y la que se hace en Brasil?
Muchas no, pero hay aspectos diferentes que son claves. En Chile tenemos muchas ventajas en Astronomía observacional (se dice observacional de manera equivalente a decir experimental, porque mas que hacer experimentos se hacen proyectos de observación), principalmente por la accesibilidad a telescopio de gran porte. En Brasil son más teóricos. Por otro lado los fondos disponibles para hacer ciencia en Brasil son de mayor cuantía y hay mas ayuda a los estudiantes de magíster y doctorado.


¿Qué potencial tiene la astronomía particularmente en la IV Región?
Tengo varios proyectos observacionales con astrónomos de las universidades PUC y Univ. de Sao Paulo. Además, de proyecto ECOS con Francia y Milenium con Brasil.


¿Es complicado para una mujer estar en el campo de la ciencia y de la astronomía?
No, de hecho en Latinoamérica la cantidad de mujeres en Astronomía es alta. Son los países anglosajones los que presentan más dificultad en cuestiones de género. Como mujer no he sentido discriminación, tal vez la generación anterior a la mía le fue mas difícil. Aunque como toda carrera científica hay que estar dispuesta a dedicar mucho tiempo al trabajo, que al final se convierte en una pasión.

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