sábado, 21 de abril de 2012

La NASA capta gran erupción solar, que no amenaza a la Tierra



La NASA ha captado la erupción de una prominencia solar que causó una gran eyección de masa coronal en el lado este del Sol aunque en esta ocasión no se dirige a la Tierra.
FUENTE
Agencia EFE verde
18/04/2012


La erupción fue captada el 16 de abril por el Observatorio Dinámico Solar (SDO, sigla en inglés) en la longitud de onda de 304 Angstrom, más sensible a la emisión del plasma y que habitualmente muestra imágenes en color rojo.
Una prominencia solar es una erupción de gas que asciende desde dentro a la superficie del Sol, normalmente en forma de bucle y que puede alcanzar alturas de decenas de miles de kilómetros.
La NASA indicó que en esta ocasión la llamarada de masa coronal no estaba dirigida hacia la Tierra.
El Sol pasa por ciclos regulares de actividad y cada 11 años aproximadamente se produce un pico máximo en la actividad, en el que suelen producirse tormentas que a veces deforman e incluso atraviesan el campo magnético de la Tierra.
2012 es uno de esos años de alta actividad solar y el pasado marzo una serie de llamaradas llegaron a la Tierra, aunque sin causar mayores daños


La misteriosa explosión estelar de 1838

Eta Carinae, una de las estrellas más masivas de nuestra galaxia, incrementó inesperadamente su brillo a mediados del siglo XIX. Durante diez años, se convirtió en la segunda estrella más brillante en el cielo, pero después desapareció de la vista y en la actualidad ni siquiera se encuentra entre las cien primeras.
FUENTE
ABC Periódico Electrónico S.A.
16/02/2012

En aquella época, el aumento de su luminosidad fue tan grande que se ganó el nombre de la Gran Erupción. Una nueva investigación llevada a cabo por científicos de la Universidad de Carnegie en Pittsburgh (Pensilvania, EE.UU.) ha descubierto que este estallido se produjo de forma muy diferente a lo que se creía hasta ahora. El trabajo aparece publicado en la revista Nature.
Eta Carinae pertenece al grupo de las variables luminosas azules (LBV, por sus siglas en inglés), lo que significa que tiene períodos de penumbra seguidos por otros de brillo. Estas variaciones en el brillo están causadas por un aumento de la inestabilidad y la pérdida de masa. La Gran Erupción fue un evento extremo y único ocurrido entre 1838 y 1858 en el que la estrella, que tiene más de 100 veces la masa del Sol, perdió varias veces la masa del astro rey. Hasta ahora, los científicos han creído que este raro tipo de erupción fue causado por el viento estelar.
El equipo de científicos, dirigido por Armin Rest, del Space Telescope Science Institute, utilizaron imágenes de Eta Carinae durante ocho años para estudiar los ecos de luz de la Gran Erupción. Por primera vez, observaron luz de la erupción en el polvo interestelar a decenas de años luz de la estrella. Esas decenas extra de años luz significa que la luz está llegando a la Tierra ahora en lugar de en el siglo XIX, cuando la gente la observó viajando hacia nuestro planeta.
Los investigadores utilizaron los telescopios del observatorio Las Campanas, en Chile, para obtener los espectros de los ecos de luz. Los espectros les permiten separar la luz en sus componentes, como una gota de lluvia actúa de forma natural como un prisma y separa la luz solar en los colores del arco iris. Estas observaciones dar información importante sobre la composición química, la temperatura y la velocidad del material expulsado durante la erupción.


MÁS FRÍA
Sorprendentemente, estas observaciones muestran que la Gran Erupción es diferente de las llamadas «supernovas impostoras», acontecimientos en las inmediaciones galaxias que se cree que son erupciones de variables luminosas azules. Por ejemplo, la Gran Erupción fue significativamente más fría de lo que se supone en estos casos, 5.000 grados Kelvin en vez de los 7.000 que mínimos que debería tener. «La Gran Erupción ha sido considerada el prototipo para todas las supernovas impostoras», explica Prieto, «pero las investigaciones indican que en realidad es un evento muy singular».
De este modo, los científicos aún no saben qué fenómeno provocó que Eta Carinae explotara y perdiera tal cantidad de masa sin ser destruida. Según explican, hacen falta más investigaciones para aclarar el misterio.
Erupciones solares, una mezcla entre tornado, volcán y tsunami
Un grupo de astrónomos de la Universidad George Mason ha conseguido, por primera vez, relacionar una Eyección de Masa Coronal con un arco de plasma solar. El hallazgo, que se publica en Nature Communications, puede ayudar a predecir cuándo tendrán lugar estos violentos fenómenos, capaces de provocar graves daños en la Tierra.
FUENTE
ABC Periódico Electrónico S.A.
25/03/2012


Entre todos los fenómenos solares conocidos, las Eyecciones de Masa Coronal (CME) son, probablemente, los que más preocupan a los científicos. Enormes masas de partículas cargadas que el Sol expulsa sin previo aviso y en cualquier dirección, incluido nuestro planeta. Nubes ardientes de radiación viajando a millones de km. por hora que embisten periódicamente la Tierra y que tienen el potencial de "freír", literalmente, nuestras redes eléctricas y de comunicaciones, sumiéndonos en un largo periodo de oscuridad y silencio.
A medida que pasan los años, astrónomos y astrofísicos empiezan a comprender cómo se originan estos inquietantes eventos y esperan ser capaces de predecirlos en un futuro. Ahora, un grupo de investigadores dirigidos por Jie Zhang, físico solar de la Universidad George Mason, acaba de dar un paso importante al relacionar las CME con otra clase de fenómenos: los enormes arcos de plasma que de vez en cuando se forman sobre la superficie del Sol. Para Zhang y sus colegas, estas estructuras podrían ser la causa de las llamaradas y erupciones solares, y también la raíz de las peligrosas eyecciones de material solar.
Hace ya mucho que los astrónomos se dieron cuenta de la existencia de enormes arcos de plasma surgiendo, como por arte de magia, de la superficie solar. Se trata de estructuras realmente gigantescas, mucho mayores que nuestro planeta y que poseen poderosos campos magnéticos en forma de espiral o tubo, en cuyo interior circulan intensas corrientes eléctricas y una gran cantidad de material solar.

LA TORMENTA DEL 8 DE MARZO

A menudo, estas espectaculares prominencias solares fluyen ininterrumpidamente durante horas, incluso durante días enteros. Desde hace tiempo los científicos han venido especulando con la posibilidad de que estos grandes arcos estuvieran relacionados, de alguna forma, con las Eyecciones de Masa Coronal, pero les faltaba alguna evidencia directa.
La ocasión llegó hace un año, el 8 de marzo de 2011, cuando los investigadores pudieron contemplar una de estas estructuras justo antes, y también durante, una erupción solar. Utilizando los instrumentos de la sonda SDO (Solar Dynamics Observatory), los investigadores llegaron a la conclusión de que la erupción del 8 de marzo del año pasado estaba íntimamente ligada a ciertas inestabilidades del gran arco de plasma.
"Ahora podemos ver cómo se forma una tormenta solar -afirma Jie Zhang- cómo se desarrolla y cómo se produce una erupción. Es como estar mirando a una combinación entre tornado, volcán y tsunami en plena acción. El hallazgo ayudará a comprender los mecanismos físicos que producen las erupciones solares, y esperamos que nos den la capacidad de predecirlas en el futuro".


A DIEZ MILLONES DE GRADOS
Las imágenes térmicas revelan cómo surge una gigantesca espiral del Sol a más de diez millones de grados de temperatura, y cómo ese "tubo" de materia ardiente asciende a una velocidad de 360.000 km/h antes de empezar a curvarse, adoptando su característica forma arqueada. En ese momento, la estructura entera parece volverse inestable, aumentando enormemente su velocidad (hasta los 2,5 millones de Km/h) y coincidiendo con el principio de la llamarada solar.
Los investigadores sugieren que esa brusca aceleración es la responsable de que se forme una llamarada solar. Y creen que eso es posible gracias a un proceso llamado "reconexión magnética" en el que la energía contenida por los campos magnéticos de la estructura se convierten en energía cinética. "La reconexión - añade Zhang - añada energía adicional a la erupción".
El investigador, además, sostiene que las estructuras magnéticas no se habían visto hasta ahora porque los instrumentos que había antes del SDO sólo observaban el Sol a temperaturas relativamente frías, mientras que el proceso tiene lugar a temperaturas mucho más elevadas. Zhang espera que a partir de ahora sea posible estudiar muchos más ejemplos y estudiar con detalle la evolución de todo el proceso. "El objetivo - añade - es desarrollar nuestra capacidad para predecir las tormentas solares".
Autor: José Manuel Nieves


La amenaza de una tormenta solar perfecta


Tal como estaba previsto, una densa nube de materia solar golpeó ayer a la Tierra, alcanzó su máxima intensidad hacia las tres de la tarde (hora española) e hizo notar sus efectos en una buena parte del mundo, especialmente en el hemisferio norte. Varios vuelos que debían sobrevolar el Ártico fueron desviados para evitar el exceso de radiación.
FUENTE
ABC Periódico Electrónico S.A.
25/01/2012

Las auroras boreales fueron más intensas que nunca y pudieron verse incluso sobre Escocia, mucho más al sur de lo habitual. Las principales agencias espaciales seguían pendientes anoche de posibles fallos en ordenadores y sistemas de comunicaciones de los cientos de satélites que orbitan a la Tierra.
Los efectos de esta tormenta solar de clase M8,7 (las hay A, B, C, M y X, letras a las que sigue un número del 1 al 9), seguirán notándose durante todo el día de hoy, aunque no se esperan daños de consideración, pese a ser la más intensa desde 2005. Pero lo peor podría estar por llegar. En los últimos siete días, las manchas solares 1401 y 1402 han desplegado una inusitada actividad. De hecho, han ocasionado hasta tres llamaradas solares, cada una más fuerte que la anterior. La primera alcanzó Venus el pasado día 17 y, literalmente, le arrancó una pequeña parte de su atmósfera. Era de clase C6, es decir, mediana. La segunda, de clase M3, fue lanzada contra la Tierra y nos alcanzó el pasado fin de semana sin mayores consecuencias, ya que fue desviada por el «escudo natural» de nuestro planeta, la magnetosfera. La de ayer y hoy, la más fuerte de las tres, ha sido de clase M8,7 y estamos aún bajo sus efectos.
Por supuesto, no se descarta que en los próximos días las manchas 1401 y 1402 produzcan nuevas erupciones solares, incluso más intensas. Y es prácticamente seguro, además, que futuras manchas producirán numerosos eventos de este tipo durante los próximos meses. De hecho, estamos entrando en la fase de máxima actividad del presente ciclo solar.
Desde hace más de dos siglos, los astrónomos saben que la actividad del Sol es cíclica, y aumenta y disminuye en periodos de once años, a los que llamamos ciclos solares. Actualmente estamos en el ciclo 24, número que sólo expresa el tiempo transcurrido desde que nos dimos cuenta de la existencia de esos ciclos hasta hoy. Si multiplicamos 24 ciclos por 11 años cada uno obtendremos el número de años transcurridos desde que empezamos a observar sistemática y científicamente el Sol. En total, apenas 264 años... Un simple parpadeo si se comparan con los 5.000 millones de años de edad de nuestra estrella particular.


MAYOR ACTIVIDAD SOLAR
Venimos, además, de un ciclo (el 23) durante el cual el Sol estuvo inusualmente «tranquilo». La fase mínima de ese ciclo, en efecto, fue anormalmente larga y se prolongó durante años. Años en los que, sin embargo, la dependencia de las sociedades industrializadas de las redes de comunicaciones, la informática y la telefonía móvil no ha dejado de aumentar. Si el ciclo actual es, como parece que será, notablemente intenso, la humanidad «tecno-dependiente» se enfrentará por primera vez a un periodo de intensa actividad solar. Algo que podría tener consecuencias nefastas para nuestra forma de vida si no se toman las medidas oportunas.
Ya a finales de los 80, una tormenta solar quemó varias centrales canadienses, dejando sin energía a un tercio del país. La mayor tormenta de la que se tiene noticia sucedió en 1859 y se conoce como «Evento Carrington». En aquel tiempo, el único sistema eléctrico ampliamente extendido era la red de telégrafos, que quedó colapsada. Paradójicamente, si sucediera ahora, sería la primera catástrofe natural que afectara solo al primer mundo, ya que apenas se notaría en las sociedades poco industrializadas pero resultaría devastadora para las más avanzadas tecnológicamente.


¿CÓMO SE PRODUCE UNA TORMENTA SOLAR?
Cada once años, la actividad del Sol alcanza su punto máximo. Aparecen manchas solares, que son zonas más frías y de color oscuro. La diferencia térmica causa erupciones solares, grandes y violentas llamaradas. Muchas provocan la súbita liberación de gran cantidad de materia solar, una nube ardiente de partículas y radiación llamada CME (eyección de masa coronal) que avanza a miles de km por segundo y golpea todo lo que halla a su paso. Si apunta a la Tierra, llega en un tiempo entre 18 y 36 horas.


¿CÓMO SE PROTEGE LA TIERRA?
La rotación del núcleo terrestre, que es metálico, genera un campo magnético, la magnetosfera, que es un escudo natural que absorbe el impacto de las eyecciones de masa coronal del Sol y las desvía hacia los polos, causando espectaculares auroras boreales y australes.


¿PUEDE ROMPERSE EL ESCUDO DEFENSIVO?
Si la erupción es lo suficientemente intensa y la dirección del campo magnético de la eyección es perpendicular a la del campo terrestre, el escudo cederá y la atmósfera recibirá una gran cantidad de energía, capaz de cortocircuitar cualquier dispositivo electrónico.


¿QUÉ CONSECUENCIAS TENDRÍA LA RUPTURA?
Un reciente informe de la NASA advertía de los peligros: grandes ciudades sin electricidad ni comunicaciones durante años, éxodos masivos a las zonas rurales y un coste económico cientos de veces superior al huracán Katrina.


¿QUÉ SE PUEDE HACER?
La única solución es desconectar temporalmente las centrales eléctricas y las redes de telecomunicaciones hasta que pase el peligro. Se está trabajando en protocolos para hacerlo a tiempo.
Autor: José Manuel Nieves


Registrada una potente erupción solar


Una potente erupción se ha producido en el Sol, originada en una mancha solar especialmente activa desde el pasado viernes. El estallido, de clase X, la de mayor potencia, ha generado una eyección de masa de la corona del astro, pero no orientada directamente hacia la Tierra (sino hacia Venus y Marte), aunque una pequeña fracción de plasma puede alcanzar nuestro planeta.
FUENTE
El País Digital
06/03/2012


Los expertos advierten que se producirán espectaculares auroras en las próximas noches. La erupción X se registró a las 5.13, hora peninsular; otra, aunque menor, se había producido el pasado domingo. Tanto el satélite Solar Dynamics Observatory (SDO) como el veterano Solar Heliospheric Observatory (Soho), han registrado un gran destello de ultravioleta asociada a la erupción. Probablemente se producirán más fenómenos de este tipo en los próximos días dado que la mancha, por la rotación, se orienta cada vez más en dirección a la Tierra, predicen los expertos del Space Weather Prediction Center.
La erupción de esta madrugada (que comenzó a las 4.34 horas y duró 147 minutos, según datos del SDO) ha sido la segunda de clase X registrada este año, tras la del pasado 27 de enero. El Sol está ahora en fase de gran actividad, en el ciclo de once años, y se espera que siga aumentando hasta alcanzar el máximo, en 2013.
Las erupciones solares, si están orientadas directamente a la Tierra, pueden provocar daños en los satélites y en las redes eléctricas. Además, pueden ser peligrosas para los astronautas en la Estación Espacial Internacional. Son tremendas explosiones que se registran en la superficie del Sol, normalmente en las proximidades de las manchas; en cuestión de minutos calientan la materia hasta muchos millones de grados y emiten tanta energía como mil millones de toneladas de TNT. Esa energía se emite en forma de rayos Gamma y rayos X, protones y electrones de alta energía y flujos de materia.
Autor: A. R.
Fuente: http://www.madrimasd.org/informacionIDI/noticias/

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