jueves, 11 de octubre de 2012

 Observatorio Astronómico de Cerro Calan - U. de Chile - Santiago

Ciencia EXtrema                   http://cienciaes.com/extrema/ 
Desde la atalaya tranquila de nuestro planeta templado y acogedor, José María Campos Cánovas nos invita a un viaje fascinante. En su compañía observaremos los fenómenos más extraordinarios del Cosmos: visitaremos las estrellas más masivas, los cuerpos más veloces, los lugares más fríos o calientes, etc. 
Ante nuestros frágiles ojos se abre un Universo que bate todos los récords.

Materia inabarcable.       http://cienciaes.com/extrema/2010/08/26/materia-inabarcable/ 
Recientemente hemos atravesado la época de exámenes para todos los niveles educativos. En mi caso, y en pleno trabajo de repaso, un alumno vino a quejarse amargamente sobre lo que él consideraba una injusticia, y lo hizo utilizando estas palabras: “profesor, la materia que entra para el examen de matemáticas es inabarcable…” Por unos segundos me quedé sumido en mis propios pensamientos. Al instante volví a la realidad que me rodeaba y, tras unas certeras palabras de ánimo y consuelo hacia mi alumno, volvimos al trabajo de clase.
Esa misma noche, y después de corregir los exámenes de matemáticas, retomé mis pensamientos sobre la expresión de mi alumno. ¿Qué podía ser materia inabarcable?
Me propuse encontrar una aglomeración de materia lo suficientemente grande y con entidad propia que fuera imposible de abarcar para la mente humana, o por lo menos para la mía.
Comencé por nuestro planeta, La Tierra, con sus casi 6.000 trillones de toneladas, o lo que es lo mismo, un 6 seguido de 21 ceros. Pero al poco, y cuando pude a duras penas concienciarme de lo que significa esta cifra, no me pareció tan “inabarcable”.
Entonces pensé en un cuerpo más grande, nuestra estrella, El Sol, con una masa material de 2.000 cuatrillones de toneladas, escrito como un 2 seguido de 27 ceros, y que es la misma cantidad de materia que algo más de 300.000 planetas Tierra. Esto ya empezaba ciertamente a alejarse de mi comprensión aunque todavía no me conformaba porque recordé las enormes nubes de gas y polvo en las que se forman nuevas estrellas incluyendo sus nuevos planetas también.
Pero ya en el siguiente nivel sí que me di por contento. Se trata de una aglomeración de materia de la cual formamos parte y que normalmente siempre pasa desapercibida. Me refiero, claro está, a la galaxia de la cual formamos parte, la Vía Láctea. Aquí se cumplían mis exigencias iniciales: una aglomeración de materia con entidad propia que sea inabarcable.

Comencemos por su forma y dimensiones. Nuestra galaxia tiene una forma de disco que gira en torno a su centro, arrastrando con ello a toda la materia que la forma. Imaginemos por ejemplo un disco de música, pero con una distribución en espiral parecida a la hélice de algunos submarinos. Pero lo sorprendente es el tamaño. Si encendiésemos un foco láser en un extremo, el rayo producido tardaría en llegar al extremo opuesto nada más y nada menos que 100.000 años. Y ya sabemos que la luz viaja a mucha velocidad. Otra comparación. Si tuviésemos una nave que pudiera viajar tan rápido como la luz y hubiera comenzado su viaje en el año 1 de nuestra era, ahora mismo, 2.000 años después, sólo habría recorrido un ridículo 2% de su viaje. Dicho de otra manera, si la galaxia midiera 1 kilómetro, la nave sólo habría recorrido 20 metros por lo que todavía le quedarían por recorrer 980 para terminar.
Nuestro sistema solar completo, como forma parte de esa titánica espiral, es arrastrado, lógicamente en torno al centro recorriendo una circunferencia inimaginablemente grande a una velocidad de 270 km por segundo. Si nos paramos a pensarlo por un momento nos damos cuenta de que, por ejemplo, un fórmula 1 recorre esa distancia también, pero en una hora mientras que nuestro sistema solar lo hace en un segundo. Y para dar una vuelta completa y situarse de nuevo en la misma posición tarda la friolera de 225 millones de años. Si lo pensamos, desde que nacieron el Sol y todos los planetas, sólo han podido dar 20 vueltas en la espiral.

Ahora nos centraremos en la increíble cantidad de estrellas que la forman. Actualmente los estudios demuestran que podría contener entre 200.000 millones y 400.000 millones de estrellas, por lo que tomaremos una cantidad central de 300.000 millones de estrellas, escrito como un 3 seguido de 11 ceros. Esta cantidad es tan colosal que vamos a necesitar comparaciones que nos ayuden a comprenderla. Todos conocemos las canicas de vidrio con las que solíamos jugar de pequeños. Esas curiosas bolitas de, digamos, un centímetro y medio de diámetro. Algún que otro bolsillo rompí yo por el peso de las que llevaba para jugar con mis amigos. Ahora imaginemos la misma cantidad de estrellas de nuestra Vía Láctea, pero en canicas. 300.000 millones de canicas. Para guardarlas todas en una caja, esta caja tendría que medir 100m de largo, por 100m de ancho y 100m de altura, toda llena de canicas. Y para transportarlas de un lugar a otro utilizando camiones grandes, harían falta 40.000 camiones, que en fila india formarían una línea de 750 km de longitud. Entre todas esas canicas habría una que representaría nuestro Sol.
En las anteriores comparaciones sólo hemos tenido en cuenta las estrellas, no así las inmensas nubes de gas y polvo y otros cuerpos como púlsares, planetas, cometas, meteoros, agujeros negros, etc.
¿A que, bien mirada, nuestra Vía Láctea sí que es verdaderamente “materia inabarcable”?
Referencias: - ¿Cuánta agua hay? - Tierra - Sol - Universo básico - Vía Láctea - Masa solar


 Observatorio Astronómico de SAVAL en Algarrobo

El vertiginoso giro de la peonza cósmica.
http://cienciaes.com/extrema/2010/07/22/el-vertiginoso-giro-de-la-peonza-cósmica/ 
A menudo solemos pensar que vivimos en un universo lleno de cuerpos enormes que giran lenta pero inexorablemente y que, para ser conscientes de ese giro, tan imperceptible a simple vista, necesitaríamos una cámara de grabación superlenta. A continuación podríamos pasar la cinta en avance muy rápido y así apreciaríamos el giro del objeto que hayamos grabado.
Por ejemplo, y sin ir más lejos, La Tierra tarda casi 24 horas en completar un giro sobre su propio eje, con lo que un observador externo con una cámara estática grabando un fotograma cada aproximadamente 58 segundos podría, al día siguiente, reproducir lo grabado a una velocidad normal de 25 fotogramas por segundo y, en un minuto, vería en su pantalla un giro completo de nuestro planeta.
El Sol, por su parte, completa un giro por el ecuador en unos 26 días y nuestra luna en aproximadamente 28 días. Júpiter en algo más de 10 horas y media.
Hasta ahora todo parece confirmar nuestro pensamiento inicial de cuerpos con giros lentos, pero muy a menudo nada es lo que parece y el universo, más aun.
Imagínense un cuerpo esférico con la masa de entre 1,5 y 2 veces la del Sol. Ahora compriman hasta que tenga un radio de entre 10 y 20 kilómetros, inevitablemente, la gravedad aumentará del orden de decenas de millones de veces la nuestra. Para poder imaginar la magnitud de la compactación de la que estamos hablando basta con pensar que, si pudiéramos traer hasta la Tierra una pizca de la superficie de este cuerpo tan pequeña como la bolita que tiene un bolígrafo en la punta, una vez aquí, esa diminuta bolita pesaría algo menos de 100.000 toneladas. Por si todo esto fuera poco, el cuerpo del que estamos hablando además gira, produciendo un campo magnético capaz de emitir pulsos de rayos X que un radio-telescopio puede captar.

El nombre genérico de este objeto quizás les suene de una conocida marca de relojería. Se denomina un Pulsar  Se trata de cuerpos que giran con una exactitud tan alta que es preciso utilizar relojes de altísima precisión para detectar sus variaciones de velocidad, y en algunos casos no ha sido posible.Un pulsar es el remanente de una antigua estrella gigante cuyas capas externas fueron lanzadas hacia el espacio en una violenta explosión.
Continuemos hablando de velocidades de giro. Comenzaremos por pulsares lentos (relativamente hablando, claro) para ir aumentando hasta llegar al más rápido conocido. En el audio de este podcast pueden ustedes escuchar sus pulsos, tal y como los detecta el radio-telescopio.
- PSR B0329+54. Se trata de un púlsar situado cerca de la constelación de Auriga, en el hemisferio norte, que gira a cerca de 1,4 veces por segundo.
- PSR B0833-45. Un pulsar situado en la constelación de vela, en el hemisferio sur, que completa un giro cada 89 milisegundos o aproximadamente 11 veces por segundo.
- PSR B0531+21. Se trata de un púlsar situado en el centro de la Nebulosa del Cangrejo, con una velocidad de giro de 30 veces por segundo y que suena así.
- PSR J0437-4715. Se trata del reloj natural más estable conocido, con un giro cada 5,75 milisegundos. De hecho se piensa que es más exacto que un reloj atómico debido a que el error de un reloj atómico es del orden de 3 cienbillonésimas de segundo, mientras que el error del púlsar se estima en una milbillonésima de segundo. Completa casi 174 giros en cada segundo.
- PSR B1937+21. En 3ª posición y observable en el hemisferio norte, y con una exactitud comparable a un reloj atómico, completa un giro cada 1,557708 milisegundos, con lo que en un segundo gira 642 veces.
- PSR J1748-2446ad. En 2ª posición, descubierto en noviembre de 2004 y confirmado en enero de 2005, gira 716 veces por segundo. Con un diámetro estimado de casi 30 kilómetros, la materia que forma parte de su ecuador gira a unos 70.000 kilómetros por segundo, lo que supone casi un cuarto de la velocidad de la luz.
- Y por último, y con el récord de velocidad de giro hasta nuestros días, XTE J1739-285. Observado en 1999 por un satélite de la NASA llamado Rossi XTE y cuya actividad fue medida en septiembre de 2005 por el telescopio de rayos gamma del observatorio Integral de la Agencia Espacial Europea, aunque se trata de un púlsar más pequeño, de aproximadamente 10 km de diámetro, es el más veloz conocido ya que gira a una fantástica velocidad de 1.122 veces por segundo. Esto significa que esta enorme esfera hipermasiva gira a 67.320 revoluciones por minuto, mientras que, por ejemplo, el motor de un fórmula 1 a máximo régimen, lo hace a unas 19.000. Y no olvidemos que estamos comparando un eje diminuto de unos centímetros con una esfera de 10 kilómetros, y la esfera va a más del triple de velocidad.
Creemos que vivimos estresados, me pregunto qué nos diría un púlsar si pudiera hablar.
Ciclo de pulsos de rayos gamma emitidos por el Pulsar Vela
Para saber más.
http://jumk.de/astronomie/special-stars/xte-j1739-285.shtml       (en ingles)
http://www.astroscu.unam.mx/~wlee/OC/SSAAE/AAE/Objetos%20Compactos/Estrellas%20neutrones.html
http://en.wikipedia.org/wiki/XTE_J1739-285
http://www.jb.man.ac.uk/~pulsar/Education/Sounds/sounds.html
http://en.wikipedia.org/wiki/PSR_J1748-2446ad
http://www.radiosky.com/rspplsr.html


 Observatorio Astronómico de SAVAL en Algarrobo

Un gigante entre gigantes: VY Canis Majoris      http://cienciaes.com/extrema/2010/07/06/vy-canis/
El Sistema Solar es un conjunto formado por la estrella que se sitúa en el centro, a la cual llamamos Sol, más todos los planetas, con sus satélites, cometas, asteroides, y demás cuerpos menores que giran a su alrededor. Además de otras diferencias en cuanto a composición y diferentes magnitudes, la primera que nos llama la atención es el tamaño, y sobre todo cuando comparamos a cualquiera de los otros cuerpos con el Sol. Por ejemplo: para igualar el diámetro del planeta Júpiter haría falta poner en fila 11 planetas Tierra. Pero para poder igualar el diámetro de nuestro sol, con casi 1.400.000 Km., necesitaríamos una fila formada por algo más de 109 planetas Tierra.
Al oír este tipo de comparaciones y después de intentar concentrarse por un rato, uno llega a pensar que realmente nuestro Sol tiene un tamaño inimaginable y que en este campo no puede tener rival. Sin embargo, la estrella de la que les voy a hablar no podría considerar al Sol como a un rival porque, simplemente, no sería capaz de detectar su presencia.
Para observarla desde la Tierra, utilizando un telescopio, tendríamos que apuntar a las cercanías de la constelación llamada Can Mayor. Se trata de una estrella situada a unos 4900 años luz de nosotros, denominada VY Canis Majoris, que en el catálogo Hipparchos posee el número 35793.
Hoy en día es comúnmente aceptado que VY Canis Majoris tiene un tamaño tan colosal que su diámetro podría alcanzar los 2.800.000.000 de km.

Para ayudarles a comprender lo inconcebible del tamaño de esta estrella necesitaríamos echar mano de algunas comparaciones:
- Para recorrer una vuelta completa a nuestro Sol por el ecuador, y a una velocidad de casi 300.000 km/s, la luz tardaría 14,5 segundos, sin embargo, para hacer lo mismo en VY Canis Majoris, necesitaría más de 8 horas.
- Si quisiéramos representar a VY Canis Majoris con un proyector de alta definición, de 1920×1080 píxeles, de manera que cupiese entera la imagen, sería imposible representar al Sol, ya que un solo píxel, que es el punto más pequeño que se puede proyectar, sería más grande que nuestro Sol.
- Su diámetro es tan gigantesco que necesitaríamos poner unos 2.000 soles en línea recta, si ocupara el centro del Sistema Solar, en lugar del Sol, sobrepasaría la órbita de Saturno, por lo que Mercurio, Venus, la Tierra, Marte, el Cinturón de Asteroides, Júpiter y el mismo Saturno serían devorados por ella.
- Si para dar la vuelta a nuestro planeta por el ecuador, un avión comercial que viaja a 900 km/h. tarda unas 44 horas, para hacer lo mismo en VY Canis Majoris tardaría más de 1.100 años.
- Por último, y reduciendo las escalas hasta algo abarcable para nosotros, si imaginásemos a la Tierra como una bolita de algo menos de 6 centímetros, por ejemplo, un albaricoque, y al Sol como una bola de 6 metros y medio, algo esférico, de un tamaño parecido al de un camión de bomberos, VY Canis Majoris tendría el descomunal tamaño de una esfera de casi 13 km de diámetro.
Tras ser conscientes de la existencia de cuerpos de esta magnitud no utilizaremos el famoso dicho de “no somos nada”, en su lugar bien podríamos utilizar una modificación diciendo que “no somos casi nada”.
http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=c8CgDGhYKe8#!
http://www.youtube.com/watch?v=T4YNX2pdShU&feature=related


Observatorio Astronómico de Turismo Pailalén en el Cajón del Maipo - Santiago

lunes, 8 de octubre de 2012



El cielo de Octubre 2012 del Hemisferio Sur





video
El cielo de Septiembre 2012