domingo, 24 de julio de 2016


El baile de Mercurio, Venus, Marte, Júpiter y Saturno: los 'cinco fantásticos' se alinean por última vez hasta 2040

 Los planetas Mercurio, Venus, Marte, Júpiter y Saturno volverán a alinearse durante dos semanas por última vez hasta el año 2040. La conocida como alineación de 'los cinco fantásticos' no se repetirá hasta dentro de 24 años.
 
 

Los cinco fantásticos' | Internet

Mercurio, Venus, Marte, Júpiter y Saturno se alinearán en una ocasión única hasta el año 2040. La última vez que estos planetas se pusieron en fila fue el pasado mes de febrero. Sin embargo, esta vez la alineación solo será perceptible después del anochecer.

Conocida popularmente como la alineación de los 'cinco fantásticos', esta conjunción será visible durante dos semanas. Sin embargo, será más perceptible a partir del 27 de julio, cuando la Luna entre en su fase menguante y su luz no dificulte la espectacular visualización.
Tras esta oportunidad, el fenómeno no volverá a repetirse hasta el 8 de septiembre de 2040. Mercurio será el planeta más difícil de ver, al ser el más pequeño y más cercano al Sol.

Métricas de Habitabilidad (III). El ESI (Earth Similarity Index)

El Índice de Similitud con la Tierra (Earth Similarity Index en inglés. ESI), o la "Escala Fácil" es una medida que muestra la distancia entre los parámetros conocidos de un exoplaneta y los de nuestra Tierra. De esta manera, podemos conocer de forma sencilla en qué medida un determinado exoplaneta es parecido a la Tierra. Esto nos permite identificar los planetas más “terrestres” para luego realizar análisis más detallados.



Los planetas con mayor potencialidad de habitabilidad ordenados por ESI (Fuente: PHL, Universidad de Puerto Rico en Arecibo) 

 
Este índice ESI es ampliamente utilizado por el Laboratorio de Habitabilidad Planetaria, dirigido por Abel Méndez, de la Universidad de Puerto Rico en Arecibo.

 

Según sus autores el ESI no es una medida directa de habitabilidad, pero a nadie se le escapa que es una herramienta útil para, en una relación de planetas, identificar aquellos “más terrestres” de forma sencilla rápida y directa. Su cálculo es sencillo. Su simplicidad es en cierto modo su fortaleza, la medida puede adaptarse fácilmente a la información disponible:

 

1. Exoplaneta detectado por el método del tránsito:

 



 


La ecuación para un exoplaneta detectado por el método del tránsito. (Fuente PHL. Universidad de Puerto Rico, en Arecibo)
 

Donde S es el flujo luminoso de la estrella recibido en el planeta, R es el radio del exoplaneta, S es el flujo que recibe la Tierra del Sol y R el Radio de la Tierra.

 

Los que habéis estudiado algo de matemáticas seguro que identificáis una media cuadrática de la diferencia de los parámetros medidos del exoplaneta y los correspondientes de la Tierra.

 

El índice toma el valor 1 para la Tierra y 0 para un planeta totalmente diferente de la Tierra. Para valores de más de 0,8 puede considerarse que el planeta ya es muy similar. El planeta conocido por el método del tránsito con el mayor ESI es Kepler-442 b, con 0.84.

 

2. Planeta detectado por el método de las velocidades radiales:

 

Como en los planetas detectados por esta técnica se conoce la masa y normalmente no se conoce el radio, se aplica una ecuación similar a la anterior sustituyendo R y R por M^() y M^(), 
respectivamente. 

El hecho se fundamenta en que el cubo de radio es proporcional al volumen y, por tanto, a la masa. Sin embargo ignora el hecho de que los planetas cuanto más grandes son, más se comprimen. Es decir, que no son exactamente proporcionales al cubo de R.

 

El planeta conocido por el método de las velocidades radiales con el mayor ESI es Gliese 667C c, con 0.84.


3. Planetas del Sistema Solar:


Para planetas como los del Sistema Solar se tiene mucha información. Se utiliza una expresión distinta, que tiene en cuenta el radio, la densidad (interior del planeta), y la velocidad de escape y la temperatura superficial (superficie del planeta), tal como se muestra en Schulze-Makuch et al., 2011. Cada uno de estos parámetros es ponderado por un peso distinto.

 
Algunos planetas del Sistema Solar ordenados por ESI. Para los planetas la ecuación es más compleja, porque se tiene más información (Fuente PHL, Universidad de Puerto Rico en Arecibo)

El ESI, la llamada “Easy Scale”, es un índice sencillo, simple y rápido, que permite de un vistazo saber qué parecido hay entre un planeta y la Tierra. Huye de modelos complejos, sobre los que no tenemos una certeza absoluta. Además, es un criterio global, que combina en un sola medida todos los aspectos conocidos de un exoplaneta.

 

Esta simplicidad es, más que una debilidad, una fortaleza. Es una medida tosca para un ciencia tosca, que pone de relieve una realidad palmaria: nuestro conocimiento de la habitabilidad de la Galaxia está comenzando ahora. Estamos en un periodo primitivo con un conocimiento primitivo que requiere métricas primitivas.

 

Como ya mostré, otras métricas complementarias como las basadas en la Zona Habitable, aún siendo valiosas, producen la sensación, a todas luces ficticia, de que nuestro conocimiento de la habitabilidad de la Galaxia es detallado. Nada más lejos de la realidad. Ninguno de los modelos utilizados para construir la Zona Habitable ha sido probado fuera del Sistema Solar...

 

 Bienvenido sea, por tanto, el ESI.

 
 


 


2011. Schulze-Makuch y Abel Méndez propusieron la primera versión del ESI.


2014. Puestos a sugerir ideas de mejora para el ESI de los exoplanetas se me ocurre que pueden venir por la consideración de datos adicionales a los hasta ahora incluidos en la ecuación: S, R (o M). 

 

A priori, uno de ellos podría ser la edad de la estrella. De esta forma, los planetas de las estrellas demasiado jóvenes se verían penalizados porque la vida compleja de la Tierra tardó varios eones en florecer. De la misma manera, se penalizarían las estrellas longevas (a menudo enanas rojas) en los que la vida podría estar extinta.

 

Incluyo un paper de autores para mí desconocidos (Safonova, Murthy y Shchekinov) que pone el acento entre la Edad de la estrella y la Habitabilidad 


Polvo de estrellas

http://www.abc.com.py/edicion-impresa/ciencia-y-tecnologia/polvo-de-estrellas-1499005.html

La nomenclatura astronómica, desde la Antigüedad hasta nuestros días, ha recurrido a seres mitológicos y a héroes legendarios para las designaciones de los nuevos objetos celestes. Hoy los terrícolas seguimos escribiendo nuestra historia en los cielos.


En diciembre el nombre de la estrella Mu Arae cambió a Cervantes –con Quijote, Sancho, Dulcinea y Rocinante como planetas– y el de Edasich b –también llamada Iota Draconis b– a Hipatia, como resultado del concurso NameExo Worlds, que la Unión Astronómica Internacional convocó para bautizar diecinueve exomundos formados por catorce estrellas y treinta y un exoplanetas. Los nombres fueron propuestos por agrupaciones astronómicas de todo el mundo y votados a través de una página web por todas las personas interesadas. Los nombres de Cervantes e Hipatia los postularon, respectivamente, el Planetario de Pamplona y la Sociedad Española de Astronomía, y la Facultad de Ciencias Físicas de la Universidad Complutense de Madrid.

Entre los otros nombres adoptados están el de la estrella Copernicus y sus planetas Brahe y Galileo, y el del planeta Poltergeist, que no alude a la película de 1982 ni a la remake del 2015 sino al fenómeno sobrenatural. Poltergeist (¡brrr!) orbita alrededor de la estrella Lich, así llamada, a su vez, por el macabro ser mitológico cuya descarnada silueta recordarán muchos cinéfilos y gamers porque suele cruzar con cierta frecuencia películas y videojuegos como Warcraft.

El 10 de enero se dijo que David Bowie ya tenía su constelación, pero en realidad no es una constelación, sino un asterismo; una constelación forma, vista desde la Tierra, una figura constante, y la figura que forma el asterismo Bowie –el rayo pintado en su rostro en la tapa del álbum de 1973 Aladdin Sane– es un grupo de estrellas –siete: Sigma Librae, Spica, Alpha Virginis, Zeta Centauri, SAA 204 132 y Beta Sigma Octantis Trianguli Australia– del entorno de Marte elegidas ocasionalmente como parte del homenaje Stardust for Bowie, por el que los amantes de la música de Bowie pueden añadir, con Google Sky, sus canciones favoritas del Duque Blanco a la versión virtual de este asterismo ficticio. No es un nombramiento oficial, por otra parte, sino un tributo popular.

Sí es oficial, en cambio, el nombre que el astrónomo alemán Félix Hormuth, del Max Planck Institut für Astronomie, le dio, el 21 de diciembre del 2008, al asteroide descubierto por él: el 342843 Davidbowie.
 
Una broma de cuatro siglos
Ya hablamos en esta página de la llegada de la sonda espacial Juno a Júpiter. Este nuevo hito de la ciencia planetaria prosigue una broma mitológica que lleva ya unos 400 años e involucra a unas cuantas generaciones de astrónomos.
 
Júpiter tiene 67 lunas o satélites conocidos; los cuatro más grandes llevan los nombres de Ganimedes, Europa, Io y Calisto. Johannes Kepler fue quien sugirió a su amigo y colega el astrónomo Simón Marius que las lunas descubiertas alrededor de Júpiter debían llevar los nombres de los amantes del dios. Y aunque Galileo descubrió esos satélites al mismo tiempo y los llamó Planetas Medicianos, por la familia Medici, Marius, en su libro publicado en 1614 Mundus Iovialis anno M.DC.IX Detectus Ope Perspicilli Belgici (El mundo de Júpiter, descubierto en 1609 con el telescopio holandés), introdujo los cuatro nombres que usamos hoy muy a pesar de Galileo, que se negó rotundamente a aceptarlos.
Dice Simón Marius en ese libro: «Io, Europa, Ganimedes puer, atque Calisto lascivo nimium perplacuere Iovi» («Io, Europa, el joven Ganimedes y Calisto dieron grandes placeres al lujurioso Júpiter»). Como sabemos todos, Europa era una fenicia a la que Júpiter raptó, disfrazado de toro; Ganimedes, un hermoso príncipe troyano al que también raptó, en este caso disfrazado de águila, e hizo copero del Olimpo; Calisto, una ninfa del séquito de Diana, diosa cuya apariencia tomó Júpiter para seducirla; e Io, una sacerdotisa de Juno en Argos. En una versión del mito, Júpiter oculta tras las nubes su romance con Io. En otra, se transforma en nubes el mismo. Pero su consorte, la diosa Juno, cuya mirada atraviesa las nubes, los descubre en ambas.
Considerando la cantidad de lunas jovianas descubiertas en el último siglo, y el hecho de que los científicos crean que puede haber más, darles nombres de amantes del señor del Olimpo a sus satélites es lo más coherente con el insaciable apetito sexual que le valió su fama de lascivo.
Y también el nombre de Juno, celosa espía de su marido, es muy apropiado para la nave que lo explora. Después de cuatro siglos de poblar con nombres de affaires extramaritales del gran adúltero olímpico el campo gravitacional de este planeta gigante y gaseoso, justo es que su señora pueda ir a echarle un vistazo. Se completa así el cuadro celeste de la pasión conflictiva de esta pareja de dioses con Juno ahora ya en la órbita de Júpiter desde este mes y dispuesta a descubrir y a revelarnos los secretos que se esconden tras esas nubes. (M. Á.)

miércoles, 6 de julio de 2016




Los planetas en julio 2016

Mercurio: Visible al anochecer durante la segunda mitad del mes en la constelación de Leo. Magnitud: -0,2 - Distancia a la Tierra: 170 millones de km.

Venus: Lentamente comienza a ser visible al anochecer, poco después de la puesta del Sol. No será fácil observarlo al principio, ya que estará muy cerca de la posición del Sol. Pero con el correr de los días se irá “alejando” del Sol y empezará a brillar, mezclado con las luces del crepúsculo, en la constelación de Leo.                                                                                                                                    Magnitud: -3,9Distancia a la Tierra: 250 millones de km.

Marte: Sigue pasando por sus mejores posibilidades para observarlo, tanto a simple vista como por telescopios. Se lo puede observar tras la puesta del Sol, hacia el este entre las constelaciones de Libra y Escorpio, con un color anaranjado intenso y casi tan brillante como Júpiter. Pero lentamente irá bajando de brillo, ya que se irá alejando paulatinamente de la Tierra.                    Magnitud: -1  -  Distancia a la Tierra: 90 millones de km.

Júpiter: Visible desde el anochecer hacia el norte entre las constelaciones de Leo y Virgo. Con el correr de la noche se va ocultando hacia el oeste, antes de la medianoche.                                     Magnitud: -1,8 - Distancia a la Tierra: 870 millones de km.

Saturno: Visible desde el anochecer hacia el este, muy cerca de Marte y la estrella roja Antares. Magnitud: 0,3Distancia a la Tierra: 1380 millones de km.

Urano y Neptuno: No pueden verse a simple vista, aunque sí con buenos binoculares y telescopios. Urano está en la constelación de Piscis, y Neptuno, en Acuario.                              Urano: Magnitud: 5,8
- Distancia a la Tierra: 2900 millones de km.                                       Neptuno: Magnitud:    7,8Distancia a la Tierra: 4300 millones de km.

Efemérides del mes de Julio 2016

4: Luna Nueva (8:01 hrs)
4: Tierra en Afelio: nuestro planeta se ubica a 152,1 millones de km. del Sol
7: Luna a sólo 1,5º de Regulus, la azulada estrella de Leo (20 hrs)
9: al anochecer, el brillante planeta Júpiter se ubica a 6º al O de la Luna (21:00 hrs)
11: Cuarto Creciente (21:52 hrs)
11: Luna a 6º al NO de Spica, la estrella más brillante de Virgo
13: Luna en Apogeo: a 404.272 km. de la Tierra (2:24 hrs)
14: Marte a 8º al S de la Luna (19:00 hrs).
16: Saturno a 5º al S de la Luna. Ambos forman un triángulo alargado con la estrella Antares, de Escorpio (19:00 hrs) /
19: Luna Llena (19:57 hrs)
22: Neptuno a sólo 1º al SE de la Luna. Una excelente oportunidad para identificar al planeta más lejano del Sol: Neptuno (de magnitud visual 7.8) se puede ver con pequeños telescopios y buenos binoculares. Se observa como una “estrella” gris/azulada (23:00 hrs).
26: en la madrugada, Urano se ubica a 2º al N de la Luna. Nuevamente, la Luna nos puede ayudar a encontrar en el cielo a un lejano planeta: Urano (mag. 5.8) es bastante más brillante que Neptuno, y resulta un blanco sencillo para binoculares. Se lo ve como un punto de luz ligeramente verdoso (3:00 hrs).
26: Cuarto Menguante (20:00 hrs)
27: Luna en Perigeo: a 369.659 km. de la Tierra (8:25 hrs)
29: poco antes del amanecer, la Luna se ubica a tan sólo 0,7º al N de la rojiza Aldebaran, la estrella más notable de Tauro (7:00 hrs)
30: notable conjunción Mercurio-Regulus, al anochecer. El planeta más cercano al Sol se ubicará en el cielo a tan sólo 0,3º de la brillante estrella azulada de Leo. Será una de las conjunciones más interesantes del año, y se podrá ver fácilmente a simple vista, aunque se recomienda observar al singular “dúo” con un binocular o un telescopio. Dado que este encuentro aparente se producirá a baja altura (unos 10º-12º) sobre el horizonte del ONO, será imprescindible observarlo desde un lugar con la visual libre de obstáculos hacia esa zona del cielo. (18:45/19:00 hrs)